La aventura elegida por la tropa era pasar un día en la nieve, no teníamos mucho tiempo para prepararla por miedo a que la nieve se derritiera pero al final si pudo ser.
Elegimos el mismo sitio que el año pasado, la casa parroquial de Rascafría, gracias Pablo (párroco). Otra vez con mucha suerte el día no podía ser mejor, soleado y nada de frío para disfrutar de un entorno maravilloso en plena naturaleza en estado puro.
Una buena marcha por la nieve, guerra de bolas, carreras de trineos… uno de esos días que no se olvidan fácilmente.
Sopa calentita para reponer fuerzas, velada y a la cama.
Al día siguiente tuvimos tiempo de visitar el Monasterio del Paular, recoger y limpiar la casa y vuelta a casa. Un finde para repetir.
Gracias Chic@s






